El apartamento es bonito y la ubicación tranquila, pero nuestra experiencia quedó empañada por varias incidencias de mantenimiento y por la forma en que se gestionaron. Nada más llegar encontramos el sofá roto lo que hacía incómodo el uso del mismo, posteriormente comprobamos otros detalles poco cuidados, como el botón pequeño de la cisterna inutilizado, una TV con una instalación poco práctica y productos de limpieza ya usados en lugar de ponerlos de uso para los días de hospedaje y luego tirarlos.. Lo más preocupante fue que salto la alarma por la noche entre 22:00 y 23:00 horas y que estuvo sonando durante bastante tiempo, nos provocó un poco de mal rollo y nervios. Los teléfonos de emergencia que aparecian en la habitación no funcionaban, por lo que tuvimos que contactar por otra vía ( pensamos que posiblemente con la alarma se bloquean pero en ese momento no se te ocurre) Respecto a la alarma, la explicación que recibimos por parte de la encargada por la mañana fue que había saltado porque otros huéspedes habían cocinado sin encender la campana extractora. Sin embargo, cuando pasó salimos al pasillo y también los vecinos y comprovamos que tenían las ventanas abiertas y encendido el estractor. Nosotros mismos comprobamos al volver a entrar que la campana extractora de nuestro apartamento tenía muy poca potencia por lo que imagino que la otra igual. Por ello, nos pareció poco acertado responsabilizar directamente a los huéspedes sin más comprobaciones. Habríamos agradecido una respuesta más orientada a revisar qué había ocurrido realmente o, al menos, a indicar que se estudiaría la causa para evitar que volviera a suceder. El desayuno para dos nos pareció escaso y poco acorde con el tipo de alojamiento, el menú salada no tenía nada de embutido solo una rebanada de pan por menú, tomate envasado y sal...y en el menú dulce una ración de mantequilla envasada, una de mermelada, un zumo y un croissant en casa menú. Queremos destacar positivamente la atención de Yoli, que fue amable y nos ayudó cuando surgió la incidencia de la alarma. Sin embargo, cuando le quisimos transmitir nuestra queja a la encargada su actitud nos decepcionó, ya que en varias ocasiones tuvimos la sensación de que los problemas se minimizaban o se discutían en lugar de reconocerse y gestionarse con mayor empatía. Como aspecto positivo, cuando surgió una avería en el spa nos avisaron con antelación, nos dieron la opción de cancelarlo y finalmente no usamos lo que no funcionaba pero si el resto y no nos lo cobraron, detalle que agradecemos. Creemos que con un mejor mantenimiento y una atención al cliente más receptiva la experiencia habría sido mucho mejor.
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