Llegué a The Backside House con ganas de probar el surf, pero sin mucha idea de qué esperar. Lo que me encontré fue un equipo que realmente sabe lo que hace. Lo que más me gustó es que no te tiran al agua a ciegas; el paso de la arena a la ola es súper fluido. Te explican la técnica de una forma que se queda grabada, y cuando entras al mar, sentís que tenés el control. Los instructores le ponen una onda increíble y tienen una paciencia infinita para corregir esos detalles que marcan la diferencia entre caerse y surfear de verdad. Si buscás aprender con gente que ama lo que hace, este es el lugar indicado en Tamarindo.
自動翻訳