El Hotel está estupendo , instalaciones, albercas, pero al no tener playa cada día nos desplazamos en su camioneta al Club de Palaya, es genial son 10m en camión y estás en la playa con todos los servicios del Hotel….pues no… ahí estuvo nuestro problema los meseros del club de playa no nos hicieron caso, por 4 veces mi esposo se tuvo que parar e ir hasta el bar y venir el cargando la comida y la bebida, les llamamos hasta en más de 6 veces , decían si si y nunca llegó nadie a tomar nuestra orden.
La habitación genial y su servicio de Valet Parking en cambio decían lo mejor que he visto, eficientes, amables,
En fin hubo de todo en este hotel buró y malo, pero obvio la atención en la playa es un básico en vacaciones y no estuvo a la altura
Muy bien todo en el hotel, ac en la habitación que funciona perfectamente, agua caliente a presión, plancha, burro de planchar, cafetera TV, cumple bien con todo lo básico, la vista desde la habitación en el segundo nivel es excelente supongo que en el tercer nivel aún mejor y supongo que en el nivel 1 no es tan buena así que trata de contratar del segundo nivel en adelante, el restaurante hermoso pero un poco elevado el precio con respecto a la porción y la calidad de alimentos, tiene el teleférico a un lado puedes ir y venir al pueblo usándolo pero al bajar estarás a 15 minutos caminando o 5 en transporte público. Tiene estacionamiento gratis para tu auto, una buena alberca que no usé, y gym y tiendas que no usé pero que ahí están, la atención es buena aunque fue poco lo que tuve que tratar con el personal pero se ven atentos y dispuestos. En general mi experiencia es buena y volvería a este hotel sin duda, también me di cuenta de que se tienen habitaciones con puerta contigua así es que puedes contratar habitaciones juntas y comunicarlas de esta forma para familias grandes.
El hotel está remodelado y todos los trabajadores dan un excelente servicio.
En temporada alta deben hacer mayor énfasis a que los huéspedes sigan las reglas.
Hay huéspedes que no respeta reglas, apartan mesas, camastros, palapas y sillas por todo el día. Se meten a la alberca con playera, salen mojados al elevador, a la recepción, se sirven comida en exceso y no se la comen.
En mi habitación la puerta del baño rechinaba demasiado. La puerta a las escaleras también hace mucho ruido y mi habitación estaba al lado de esa puerta. Al hacer mi reserva pide no cerca del elevador y me asignaron saliendo del elevador.