Es un motel encantador con lo básico para hacer un par de noches. Para mis necesidades estaba perfecto aunque se hacía un poco largo el paseo hasta downtown Monterey especialmente después de correr 42km pues eso fue lo que me llevó allí, participar el maratón internacional Big Sur. Hecho en falta la posibilidad de hacer té, cosa muy frecuente en los hoteles de USA, no a todos nos gusta el café. Y un espejo de cuerpo entero también estaría bien. Se agradece la máquina de hielo, algo que en Europa no hay en ningún hotel, y la nevera de buen tamaño. Recomendaría y repetiría. El responsable de recepción es un hombre encantador y muy servicial