ゲゲストI had an incredible stay and extended two more nights. The GM and the staff are super helpful and customer oriented. Room is spacious. Morning yoga is included and the male yoga teacher is phenomenal. The yoga practice is inside the monastery. The location is another advantage. It’s walking distance to the Boudha Stupa which allows me to walk there a few times a day. At the same time, it’s in a quiet dead end. Lastly, it could be helpful for some who wish to disconnect digitally because wifi doesn’t work too well . There’s only one server located near the staircase in my building. If your room is far away from it, the signal is obviously problematic.
ゲゲストEl hotel está bien. Es nuevo y para pasar unos días por Kathmandu, es cómodo.
El personal de recepción es muy amable y siempre está súper dispuesto a ayudar.
No obstante, no recomiendo usar bajo ningún concepto el servicio de lavandería. Te lo ofrecen por un precio y luego es mas del triple de lo acordado, habiendo cambiado el documento inicial donde se acordaba un precio.
El desayuno podrían mejorarlo. Hay personal que todo el rato está encima tuya preguntando si todo está bien, lo cual puede resultar estresante.
Buffet y restaurante pequeño.
Para unos días no está mal.
ゲゲストExperiencia decepcionante para un hotel de esta categoría
Comentario:
Nuestra experiencia no fue la esperada. El desayuno picnic fue muy escaso: solo incluía un zumo, una magdalena y pan sin nada. Además, nos llamaron a las 2:30 de la madrugada para preguntar de qué queríamos el zumo del picnic, algo totalmente inaceptable.
La limpieza de habitaciones se realizaba sobre las 17:00 h, cuando lo habitual es que se haga por la mañana mientras los huéspedes están fuera. Esto resultó bastante incómodo.
La media pensión tampoco fue clara: ofrecían menús distintos según fuera comida o cena, y el personal no sabía qué platos estaban incluidos. En una ocasión nos cobraron el postre de la cena, cuando el día anterior en la comida no se había hecho, sin haberlo comunicado previamente. La ultima noche decidimos no cenar por la incomodidad de lo sucedido.
Tampoco aplicaron el 20% de descuento del room service que corresponde a los huéspedes alojados.
Por último, un camarero se quedó con el cambio al pagar en efectivo. No tenemos problema en dejar propina, pero es cuestión de educación devolver el cambio y dejar que el cliente decida cuánto dejar.
En general, faltó organización y atención al detalle, algo que debería cuidarse mucho más en un alojamiento de este nivel.