「Todo perfecto, hotel al lado del lago, vistas muy bonitas incluso las habitaciones del otro lado se ven las montañas.
Los martes ponen un mercadillo en la zona que puede afectar al aparcamiento.
No nos cobraron nada extra por el parking ni por la mascota.
El desayuno muy variado y correcto. Tienen servicio de cena de menú, que van cambiando todos los días, nosotros no lo utilizamos.
Hay una pequeña zona de spa con jacuzzi, baño turco y sauna. También ofrecen servicio de masajes.
Lo único malo es que la habitación que nos tocó era en el último piso, con forma abuhardillada y tenía bañera en la cuál no te podías duchar porque no cabes de pie.」