Es un hotel pegado a la carretera con habitaciones a pie de calle (estilo motel de carretera de EEUU), parking privado en la calle frente a las habitaciones.
Bastante antiguo. La cama es cómoda.
Pagamos 178 euros por dos noches, precio excesivo para la calidad del alojamiento.
El desayuno es variado, buffet. Está bien.
Dejan mascotas por 8 euros al día cada una